Que increíble que las hermanas Joan Fontaine y Olivia de Havilland todavía estén en este plano (nacidas en 1917 y 1916).
Llegar a esa edad es la leche, no me importa lo que digan. Ya no te importa nada, la coraza social se te desgastó y ya no necesitas ni mirar la tele porque te pones a pensar en recuerdos y ya (?). O aún mejor, te sumergís en tu mundillo senil y yee-haw (!)
Ahora todo se trata de partir así, amorosa y realizada, nada de andar haciéndose la loca como Lupe Velez con suicidios tempranos primorosos. Corazones repartidos por el cuerpo y ganas de invitar a tus amigos a una fiesta que te perturbará para siempre.
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